domingo, 7 de mayo de 2017

Cola de caballo, propiedades y usos medicinales

La cola de caballoEquisetum arvense L, es un arbusto perenne perteneciente a la familia Equisetaceae. Ha sido uno de los remedios naturales que utilizaban culturas antiguas debido a sus propiedades medicinales. Para fines medicinales se utiliza la planta entera.
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Propiedades medicinales de la cola de caballo, Equisetum arvense L
Contiene ácido silícico, taninos, flavonoides, sapónidos, entre otros compuestos. Tiene acción astringente, diurética, antiinflamatoria, antiséptica, anti fúngica, tónica, antihemorrágica, antioxidante.
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Beneficios y usos de la cola de caballo
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Mejora las dolencias de las articulaciones
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Tiene propiedades diuréticas
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Depura la sangre
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Se usa para la conjuntivitis
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Combate la retención de líquidos
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Fortalece las uñas y el cabello
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Se usa para los cálculos de riñón y vejiga
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Mejora las infecciones urinarias (uretritis, cistitis)
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Elimina la caspa
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Cuida la glándula prostática y evita la prostatitis
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Ayuda a cicatrizar las heridas
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Fortalece los capilares sanguíneos
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Frena las hemorragias
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Es utilizada para la incontinencia urinaria
Favorece la pérdida de peso
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Protege los tendones
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Es efectiva para la diarrea
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Combate la inflamación
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Se utiliza para la gingivitis
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Fortalece los huesos combatiendo la osteoporosis
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Remedios caseros con cola de caballo
* Elaborando compresas con la infusión de la planta podemos tratar las afecciones cutáneas, quemaduras, eccemas, dermatitis, los picores, llagas o fístulas.
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* Para eliminar o reducir las hemorroides preparamos emplastos 
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* Haciendo gárgaras con la infusión mejoraremos las anginas. Además combatiremos el sangrado de encías y la gingivitis.
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* Para mantener un cabello fuerte y sano masajea el cuero cabelludo con la infusión de la planta.
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* Si tienes huerto o jardín con la cola de caballo puedes combatir el mildiu, oídio, roya, gracias a su acción anti fúngica. Sólo tienes que dejar la planta cortada macerando en agua durante 48 horas.


(De Eco agricultor, Publicado en Blog, Nutrición)

Cultivo del calabacín o zucchini en el huerto ecológico

Cultivo de calabacín o zucchini en el huerto ecológico. El calabacín, Cucurbita pepo L., es el fruto en baya de una planta hortícola anual de porte rastrero y originaria de América que pertenece a la familia botánica de las Cucurbitaceae, igual que el melón, la calabaza o zapallo y la sandía.
Hay multitud de variedades de calabacín diferentes: alargados, redondos, jaspeados, verde claro y verde oscuro, blancos, amarillos… procura elegir una variedad ya adaptada a tu zona porque así te ahorras problemas de plagas y enfermedades, bajo rendimiento, etc. durante su cultivo.
El calabacín es una hortaliza de temporada de primavera, verano y otoño. Y para disfrutar de su sabor y propiedades nutricionales en infinidad de recetas de cocina, qué mejor que un calabacín ecológico y de cercanía (cultivado por nosotros).
Vamos a ver qué requisitos y cuidados se necesita para cultivar calabacín o zucchini en el campo y en huertos urbanos.
Cultivo del calabacín o zucchini
Siembra: podemos comenzar a cultivar calabacín sembrando las semillas directamente o preparando semilleros o plantines. La temperatura óptima para que germinen las semillas de calabacín está entre los 20 y los 25 ºC. En los calendarios de cultivo puedes ver cuándo es el momento óptimo de sembrar. Deja un espacio aproximado de 1 m² a cada planta.
Asociaciones favorables: podemos cultivar calabacín o zucchini junto a otras hortalizas como acelgas, judías verdes, maíz y aromáticas como mejorana u orégano. Consulta la tabla de asociación de cultivos para ver qué asociaciones no se recomiendan.
Suelo: esta hortaliza requiere de suelos con pH entre 5.5 y 6.7, con buen aporte en materia orgánica y drenaje. Puedes usar humus de lombriz o compost para aportar nutrientes a la tierra y favorecer su fertilidad.
Maceta o container: si vas a cultivar esta planta en macetas o mesa de cultivo en un huerto urbano, éstas deben tener entre 30 y 40 cm de profundidad para permitir un buen desarrollo de la raíz principal y las secundarias que van desarrollándose durante el crecimiento de la planta.
Clima: suele dar mejores resultados el cultivo del calabacín con climas entre los 17 y 30 ºC. Las temperaturas por debajo de los 8ºC pueden ocasionar daños en la planta y los frutos e incluso estancar su desarrollo, aunque es cierto que hay variedades de zucchini mejor adaptadas a temperaturas relativamente bajas. Para la floración la mejor temperatura está entre los 20 y 25 ºC, como en la germinación.
Luz: se puede decir que es un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de cultivar calabacines. Esta planta va a tener mejores rendimientos si está ubicada en una zona donde reciba luz directa, cuantas más horas mejor.
Riego: asegúrate de que, tanto si vas a cultivar calabacín en maceta o directamente en la tierra, hay un buen drenaje del agua, porque aunque esta planta puede ser más exigente en cuanto a cantidad de agua durante la formación de frutos, el exceso de humedad constante puede producir daño en las raíces o problemas en la fecundación de las flores mientras que la falta de agua puede producir la caída de las flores. El zucchini requiere de riegos regulares y es una planta exigente en este sentido. Es preferible optar por el riego por goteo o exudación para no malgastar agua y evitar su exceso o su defecto.
Plagas y enfermedades: las plagas más comunes con las que nos podemos encontrar durante el cultivo del calabacín son de pulgón, trips, mosca blanca o araña roja. En cuanto a las enfermedades, son comunes la botrytis o podredumbre y el oídio. Tanto las enfermedades como las plagas se pueden prevenir y tratar con métodos agroecológicos, mira aquí.
Cosecha: dependiendo de la variedad de calabacín o zucchini que estamos cultivando y de si las condiciones de cultivo han sido favorables o no, en un periodo aproximado de 80 días tras la siembra ya podemos empezar a degustar en multitud de recetas de cocina nuestros sanos y deliciosos calabacines ecológicos.

(De Eco agricultor, Publicado en Blog, Nutrición)



18 tipos de bebidas o leches vegetales para hacerlas en casa

 Leches vegetales o bebidas vegetales: conocemos con estos nombres a las bebidas que se preparan con cereales como avena, espelta, arroz, kamut; con legumbres como la soja o los cacahuetes, con semillas como la quinoa, amaranto, sésamo, lino o linaza; o con frutos secos como las almendras, avellanas, anacardos o cajú, etc.
Además de que podemos elaborar leche vegetal en casa fácilmente, hoy en día es fácil encontrar diferentes tipos de bebidas vegetales en tiendas de alimentación, supermercados, herbolarios, tiendas online, etc. debido a varios factores:
§  Ha aumentado el número de personas diagnosticadas con intolerancia a la lactosa y buscan alternativas a la leche de vaca.
§  Cada vez hay más personas que siguen una dieta vegana o vegetariana.
§  Tener más alternativas a la hora de consumir un mismo alimento e incluirlo en la dieta preparado de diferentes maneras.
Tanto en el caso de las leches vegetales comerciales como en el de los cereales, legumbres, semillas o frutos secos que uses, que sean siempre ecológicos y de cercanía.
En este artículo vamos a contarte las propiedades y beneficios más destacables de cada leche vegetal y recetas para hacer bebida vegetales en casa.
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18 tipos de bebidas o leches vegetales y sus propiedades
Bebidas vegetales de cereales:
Avena: destaca su contenido en vitaminas del grupo B, minerales, proteína vegetal y fibra. Muy conveniente para niños, deportistas, personas convalecientes o mayores. Es una bebida que no se debe consumir en caso de intolerancia o alergia al gluten. Lee más sobre la avena.
Espelta: se digiere más fácilmente que el trigo y nos aporta energía en hidratos de carbono, minerales, vitaminas y fibra. También contiene gluten, aunque en poca cantidad. Más información sobre la espelta.
Arroz: es un tipo de bebida rica en carbohidratos y baja en proteína vegetal. Debido a su contenido en arsénico no se recomienda su consumo de manera continuada ni tampoco en niños, mujeres embarazadas o personas mayores.
Kamut: es uno de los trigos más antiguos que se conocen. Tiene un sabor ligeramente dulce y queda muy bien para hacer bebidas o leches vegetales e incluirlas en recetas de dulces y postres. Nutricionalmente aporta algunas vitaminas del grupo B y vitamina E y minerales. Su contenido en gluten es más bajo que el trigo convencional. Más sobre el kamut.
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Leches vegetales de legumbres:
Soja o soya: es la que mayor aporte de proteína vegetal tiene. Su consumo puede estar desaconsejado en casos de problemas de tiroides y puede causar intolerancias alimentarias. En occidente su consumo es muy reciente y hay controversias con respecto a sus posibles beneficios/perjuicios que puede tener el consumo de soja para la salud. Hoy en día tenemos muchas opciones como para arriesgarnos a consumir un producto que no está claro si es seguro.
Cacahuetes: como buena legumbre, el aporte en proteína vegetal es importante. Al igual que la soja, los cacahuetes pueden ser causantes de intolerancia alimentaria y debe consumirse con moderación, especialmente en niños.
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Leches vegetales de tubérculos:
Chufa: también conocida como la horchata de chufa. Una bebida muy agradable al paladar que nos aporta nutrientes como los hidratos de carbono, algo de proteína vegetal, fibra soluble, vitaminas C y E y gran variedad de minerales. Es muy fácil de digerir y es tolerada incluso por personas con gastritis o dolencias gastrointestinales. Además potencia la acción de los probióticos. Lee más sobre la chufa.
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Bebidas o leches vegetales de semillas:
Quinoa o quinua: nutricionalmente la quinoa es muy beneficiosa durante todas las etapas de la vida. Contiene vitaminas C, E y del gupo B, minerales, hidratos de carbono, proteína vegetal y es rica en fibra. Es muy fácil de digerir. Lee más sobre la quinoa.
Amaranto: esta pequeña semilla es rica en proteína vegetal con gran aporte de minerales como el magnesio, el calcio o el fósforo, vitaminas, hidratos de carbono y fibra. También es de fácil digestión. Lee más sobre el amaranto.
Lino o linaza: son ricas en ácidos grasos esenciales y en fibra, de hecho, son conocidas por ser un excelente remedio natural para el estreñimiento. Pero además contienen vitaminas del grupo B, C y E; minerales como el fósforo, magnesio, calcio, zinc o el selenio. Lee más sobre las semillas de lino.
Pipas o semillas de girasol: ricas en ácidos grasos, proteína vegetal y fibra dietética. Rica en ácido fólico o B9, también contiene otras vitaminas del grupo B, betacarotenos y vitamina E. Son ricas en minerales como potasio, fósforo, magnesio y calcio.
Sésamo o ajonjolí: destaca el aporte de calcio que tienen estas semillas. Pero también contienen ácidos grasos esenciales, proteína vegetal, fibra y vitaminas y gran variedad de minerales. Esta leche es una excelente opción durante las etapas de crecimiento, embarazo y lactancia y en la tercera edad. Lee más sobre el sésamo.
Cáñamo: como el resto de semillas tienen gran concentración de nutrientes. Contiene todos los aminoácidos esenciales (proteína vegetal), ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales. Puede que sea, junto con la bebida de amaranto, la que tenga un sabor más fuerte. Lee más sobre el cáñamo.
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Leches vegetales de frutos secos:
Almendras: con un excelente aporte en minerales como el calcio, vitaminas, proteína vegetal, grasas beneficiosas y fibra. Es una leche estupenda durante todas las etapas de la vida que se digiere fácilmente y que tiene un sabor muy agradable. Te recomiendo que la hagas tanto con almendras naturales como con almendras tostadas al horno, queda muy bien.  Lee sobre las almendras.
Avellanas: como buen fruto seco, la avellana es rica en micro y macronutrientes. Son muy buenas especialmente durante la infancia, embarazo y lactancia, para los mayores y deportistas. Tienen gran variedad de minerales como el hierro, magnesio, selenio y calcio y vitaminas E y del grupo B. También cuenta con ácidos grasos, proteína vegetal y fibra dietética. Lee más sobre las avellanas.
Anacardos, marañones o cajú: contienen todos los aminoácidos esenciales (proteína vegetal), tiene grasas beneficiosas y fibra. También son una excelente fuente de vitaminas del grupo B, muy importantes por desempeñar papeles en prácticamente todas las funciones que se llevan a cabo en nuestro organismo. Su contenido en minerales también es destacable. Tiene un sabor muy agradable y discreto.
Castaña: la bebida de castaña queda muy bien y resulta muy agradable. Esta bebida nos va a aportar más hidratos de carbono que el resto de frutos secos, también contiene ácidos grasos beneficiosos, algo menos de proteína vegetal y un buen aporte de fibra. También cuenta con vitaminas del grupo B y E y minerales como calcio, selenio, zinc o magnesio. Lee más sobre las castañas.
Nuez macadamia: es rica en ácidos grasos omega 9 y omega 6, aporta minerales como el fósforo, magnesio y calcio, fibra, proteína vegetal y vitaminas del grupo B. La leche de macadamia tiene un sabor muy agradable y en recetas de dulces como flanes, cremas o salsas dulces queda especialmente rica. Lee más sobre la macadamia.
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Recetas para hacer leches vegetales
Para las recetas de bebidas vegetales sólo necesitas una batidora de mano o de vaso, un colador de tela o metálico con el que filtrar la leche y un recipiente de cristal en el que guardar la bebida.
ºº Receta para hacer bebida vegetal de cereales > los cereales en grano se ponen a remojo 24 horas antes en el caso del arroz y 8 en el resto de cereales y de la chufa. Después se escurren, se aclaran bien, se hierven en agua durante 30 minutos y se baten con la batidora de mano o de vaso. Usa 40 gramos de cereales y 1 litro de agua para batir. Se cuela y se guarda en la nevera o refrigerador durante máximo tres días. Procura utilizar cereales integrales para que la bebida sea más nutritiva y tenga mayor contenido en fibra.
ºº Receta para hacer leche vegetal de legumbres > en el caso de la soja, déjala a remojo 12 horas, en el caso de los cacahuetes con dejarlos a remojo entre 6 y 8 horas es suficiente. Usa 40 gramos de legumbre por 1 litro de agua. Cuece la soja durante 30 a 40 minutos, deja enfriar, cuela y guarda en la nevera. Para hacer bebida de cacahuete no es necesario cocerlo, sólo se deja a remojo y después es escurre, aclara y bate. Te dura 3 días en la nevera.
ºº Receta para hacer bebida vegetal de semillas > procura que no estén ni fritas ni saladas. Pon 100 gramos de semillas a remojo entre 8 y 12 horas. Escurre las semillas, acláralas bien, añade 800 ml de agua. Bate hasta que quede homogéneo y después se cuela. Guarda en la nevera o refrigerador por un máximo de 3 días.
ºº Receta para hacer leche vegetal de frutos secos > deben ser naturales, que no estén salados ni fritos. Se pelan y se dejan 150 gramos a remojo en agua durante 24 horas. Se retira el agua, se aclaran bien y se baten junto con 1 litro de agua. Se cuela y se guarda en la nevera o refrigerador donde dura un máximo de 3 días.
Independientemente del tipo de leche o bebida vegetal que hagas, recuerda agitarla antes de usarla cuando la saques de la nevera.
No tires la pulpa resultante de la bebida, la puedes usar como harina para incluirla en recetas de dulces y postres como bizcochos, muffins, pasteles, tortas, crepes, flanes, etc. Y si no la vas a usar en el momento no te preocupes. puedes congelarla.
A estas recetas les puedes añadir modificaciones a tu gusto: endulzar con canela, hoja de stevia, cardamomo, frutas secas como dátiles, uvas pasas, orejones, ciruelas, etc. y añadir otros ingredientes que aporten sabores como la vainilla, cacao en polvo, algarroba, cúrcuma, etc.
Es importante no ver las bebidas vegetales como sustitutos nutricionales de la leche de vaca porque estamos hablando de alimentos diferentes con perfiles nutricionales diferentes. Aunque es cierto que en muchos casos las leches vegetales comerciales vienen fortificadas con vitamina D o calcio. También te recomiendo que mires en la etiqueta para ver si lleva azúcares añadidos y para ver el porcentaje de cereales, semillas, legumbres o frutos secos que lleva, el cual puede variar desde un 4% a un 14%. También en muchos casos se añade aceite y sal a las leches vegetales comerciales para que tengan mejor textura y aumentar su sabor.
Si estás acostumbrada a tomar leche de vaca y ya no puedes o quieres seguir consumiéndola, tienes otras alternativas que puedes utilizar para sustituirla en recetas de cocina como bechamel, incluir en postres o a la hora de tomarte un café con leche vegetal.
Como siempre, para asegurarte de que tomas un producto saludable y cultivado de una manera sostenible, elige tanto la leche vegetal ecológica como las legumbres, cereales, frutos secos y semillas que uses para elaborar bebidas vegetales de cultivo ecológico y de cercanía.
(De Eco agricultor, Publicado en Blog, Nutrición)


viernes, 21 de abril de 2017

Buscan salvar a las abejas aumentando el número de flores silvestres plantadas

De las crisis nacen a veces las mejores ideas, o solo ideas que parecen la mejor solución para ese momento y, tal vez también, para grupo selecto. Pero, ¿se podría aplicar a todos los casos? – Al menos con las abejas, Eistein lo tenía muy en claro, y es que él decía que en el momento en que las abejas desaparezcan, “al hombre solo le quedarán 4 años”. Una cita algo tétrica, pero para ello hay que comprender que toda la biodiversidad tiene su lugar y razón de porque estar ahí.
Es por ello, que la marca de cereales Cheerios, de la firma estadounidense General Mills. La cual se ha puesto en marcha con una idea de empezar a regalar semillas de flores silvestres en Estados Unidos e Inglaterra; esto, con tal de que las personas a las que sean entregadas se prometan simplemente a plantarlas y así poder ayudar a las abejas. Ellos se comprometen a llegar a una meta de repartir cien millones de semillas entre los dos países anteriormente mencionados.
La iniciativa que lleva por nombre “Bring Back the Bees”, está destinada a concientizar a las personas sobre qué tan importantes son las abejas para la humanidad, e inclusive para los seres vivos en general. Puesto que sin quien polinice las plantas, estás no se podrán reproducir, y por consecuencia de un desafortunado evento se pueden originar otros: “bueno, iguales o terribles”. Lastimosamente en este caso la balanza se inclina hacia lo peor, porque sin plantas no habrá alimentos para los animales y luego seremos los afectados más pronto que tarde.
“Más de dos tercios de cultivos usados para alimentar a la gente son polinizados por abejas, pero ellas están desapareciendo por millones en todo el mundo. La gente necesita a las abejas, y ahora las abejas necesitan a la gente”, así afirman los responsables de la firma General Mills.
Junto a su campaña de repartición de semillas, General Mills tiene planeado convertir 1335 hectáreas de sus cultivos de avena en un extenso jardín para poder recibir a las abejas y así ayudarlas en el importante proceso de polinización.
La búsqueda por la recuperación, en el número poblacional de las abejas, ha tomado su forma en las cajas de los cereales de la marca involucrada. Donde la abeja Buzz, con respecto a la preocupante situación, a está la han hecho desaparecer de sus en envases. Esto con el motivo de generar conciencia en el público consumidor sobre el actual inconveniente que se está viviendo con las abejas.
(Tomado de la página Ecología HOY)
¿Qué opinas sobre esta iniciativa a favor de las abejas?

martes, 11 de abril de 2017

Calendario lunar para Abril

Luna creciente: Fertilizar la tierra. Preparamos y aplicamos tratamientos preventivos. La siembra de plantas de fruto como tomates, berenjenas, pepinos o pimientos favorece la fructificación. Poner el mantillo o acolchado. Realización de injertos. Recoger semillas.
Luna llena: Abonar y fertilizar. Trasplantar, aporcar, desherbar, fertilizar y abonar Periodo de reposo. Cosecha de frutos.
Luna menguante o decreciente:labores de mantenimiento de los cereales. Muntiplicación de plantas por acodos y esquejes. Trasplantes. Tareas de limpieza y mantenimiento. Aplicación de tratamientos para plagas y enfermedades. Cosecha de frutos y plantas medicinales. Aplicación de abono. Siembra de plantas, especialmente tubérculos y raíces. Escardar.
Luna nueva: es buen momento para aporcar y empezar a tutorar las plantas que lo necesitan. También para eliminar aquellas plantas espontáneas que no queramos.
Luna descendente: Aireamos, labramos y aplicamos abonos en la tierra. Cosechamos hortalizas de raíz y bulbo (patata, boniato, rabanito, nabo), sembramos hortalizas de hoja (lechuga, acelga, espinaca, berza). Momento para plantar los esquejes y trasplantar.
Luna ascendente: Siembra las hortalizas de las que aprovechas su parte aérea. Cosecha las hortalizas de hoja, tallo y fruto (son más jugosos). Buen momento para cortar esquejes y reservarlos para plantar en descendente.
A continuación detallamos las fechas según la posición de la luna:

Luna Ascendente

Hemisferio del Norte:
Del 21 de marzo al 03 de abril
Del 17 al 30 de abril

Hemisferio Sur:
Del 03 al 17 de abril
Del 30 de abril al 14 de mayo

Luna Ascendente

Hemisferio del Norte:
Del 03 de abril al 17 de abril
Del de abril al 14 de mayo

Hemisferio Sur:
Del 21 de marzo al 03 de abril
Del 17 al 30 de abril

El cultivo de lechuga en macetas

¿Cultivar lechugas en macetas? El cultivo de lechuga en macetas en el huerto urbano ecológico, en una terraza, un balcón, en mesa de cultivo o un patio. Si quieres saber cómo cultivar lechugas, te contamos todo lo que debes saber para disfrutar de esta hortaliza en recetas de cocina tan comunes como las ensaladas.
Puedes plantar diferentes tipos o variedades de lechuga: romana, mantecosa, lollo rosso, batavia, iceberg, trocadero, escarola…. y así comes ensaladas variadas y no te aburres nunca y aprovechas las propiedades y beneficios de la lechuga.
La lechuga, Lactuca sativa, es una hortaliza de hoja verde originaria de Asia (la India en concreto) que pertenece a la familia botánica Asteraceae, igual que la alcachofa o alcaucil, la stevia, la manzanilla y el girasol.
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El cultivo de la lechuga en macetas
Siembra: puedes empezar a cultivar lechugas ecológicas por planteles de algún agricultor ecológico de tu zona o de algún vivero. Otra opción es que empieces desde cero sembrando las semillas de lechuga.
Para sembrar semillas de lechuga sigue estos pasos: Deja las semillas a remojo en agua 24 horas antes. Siembra las semillas en los almácigos o semilleros al doble de profundidad del grosor de la semilla. Presiona la tierra ligeramente y riega con cuidado. Mantén la tierra de los semilleros con un grado de humedad suficiente para favorecer la germinación de las semillas.
La temperatura óptima de germinación de las semillas de lechuga está entorno a los 17 ºC. Procura mantener los semilleros a esta temperatura y tardarán entre una y dos semanas en germinar.

Trasplante: Cuando las plántulas alcanzan aproximadamente los 10 cm de alto (puede haber transcurrido más de 30 días desde que sembramos) ya podemos trasplantarlas. Ten en cuenta el espacio que necesitará cada lechuga cuando alcanza su tamaño máximo, justo antes de la cosecha y procura no masificar los maceteros o jardineras. Procura dejar un marco de plantación de unos 30 cm² como mínimo para cada lechuga.

Maceta: tiestos, mesas de cultivo, containers, maceteros… cualquier recipiente que uses para plantar lechugas debe tener al menos 30 cm de profundidad y de diámetro.
Sustrato: tanto para los almácigos o semilleros como para las macetas o recipientes en los que cultives las lechugas, puedes poner en la base del recipiente una capa de arena (para favorecer el drenaje del agua) y después mezclar una parte de humus de lombriz con dos de tierra y rellenar el resto del recipiente con esta mezcla. Procura tamizar la mezcla para evitar terrones de tierra que puedan dificultar el desarrollo de las raíces.
Clima: depende de la variedad, pero en general se pueden adaptar bien a climas templados y a los fríos.
Temperatura: la temperatura óptima está entre los 5 ºC de mínima y los 25 ºC de máxima. Las lechugas suelen aguantar mejor las temperaturas bajas que las altas. En días muy calurosos la lechuga tiende a espigar y deja de ser apta para consumo porque se vuelve más fibrosa y las hojas tienen sabor amargo. Lo bueno es que podremos obtener semillas para próximas siembras, mira cómo extraer las semillas de la lechuga.
Luz: la lechuga es una planta no muy exigente en cuanto a la exposición al sol. Requiere de unas 4 a 6 horas de luz al día, pero puede adaptarse a zonas en semisombra también.
Riego: Para el caso de los planteles o semilleros te recomiendo que los riegues colocando una bandeja o recipiente similar debajo del container en que puedas echar el agua para que se vaya absorbiendo según se necesita. Posteriormente, cuando ya has trasplantado las plántulas de lechuga a su lugar definitivo de cultivo, podemos seguir usando el mismo sistema de riego, es decir, poner una bandeja o plato debajo del tiesto y echar ahí el agua. Así evitamos encharcamientos y la planta va absorbiendo poco a poco.
Las lechugas son exigentes con los riegos y necesitan tener siempre cierta humedad en la tierra. No aguantan bien la falta de agua.
Plagas: las plagas más comunes que nos podemos encontrar durante el cultivo de la lechuga son el pulgón, los caracoles y babosas, la mosca blanca y los trips.
Cosecha: en un periodo de 3 a 4 meses (dependiendo de la variedad de lechuga y de las condiciones de cultivo) ya podemos cosechar nuestras maravillosas lechugas ecológicas. Puedes tanto cosechar la lechuga entera, de una pieza o ir cosechando las hojas una a una cuando están maduras y seguirán brotando.
Únete a otros hortelanos que ya están disfrutando de sus huertos ecológicos con la ayuda de nuestro libro “Huertos urbanos y macetohuertos” en el que encuentras mucha información útil sobre horticultura ecológica urbana, ¡consíguelo ahora!.


domingo, 2 de abril de 2017

Somos Lo Que Comemos

Nutrición, dieta y actividad física son las claves para saber cómo envejecemos y como viviremos nuestra longevidad. El programa REDES bucea en las explicaciones científicas de cómo una buena alimentación, una dieta equilibrada y una actividad física relativamente intensa son la base para vivir mejor y tener un cuerpo sano.
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Eduard Punset entrevista a Irwing H. Rosemberg autor de uno de los libros clásicos para mantenerse en forma “Biomarcadores. Las 10 claves para prolongar la vida” y catedrático de nutrición por la Universidad de Tufts, en Boston que afirma que” somos lo que comemos” y que lo mejor es una alimentación equilibrada durante muchos años para mantener un buen nivel de flexibilidad. Irwing analiza los nutrientes que se encuentran en la naturaleza y, en relación a las vitaminas, dice que es muy importante tomar vitaminas y minerales a través de una dieta variada y de calidad que complejos vitamínicos “puesto que no podemos transformar una mala alimentación en buena gracias a tomar una pastilla”.
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Los trabajos de Rosemberg ponen de manifiesto la importancia de la dieta para el mantenimiento de un cuerpo sano. Este científico analiza el por qué la ingestión de grasas saturadas hace más rígido el organismo y, por el contrario, las grasas insaturadas, como el aceite de oliva y el “Omega 3” dan una gran flexibilidad a nuestras células. Mientras muchos afirman que la edad es la causa de la pérdida de masa muscular, para Rosemberg la actividad física constante y relativamente intensa es otro de los elementos clave que impiden perder masa muscular.
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(Tomado de Eco Agricultor)