|
-Debido a la alta demanda del
maíz transgénico.
|
|
San Cristóbal
de Las Casa, Chis., 19 de febrero. El investigador de la Universidad
Intercultural de Chiapas (Unich), Héctor Ulises Bernardino Hernández,
afirmó mil 500 variedades de maíz están en riesgo de desaparecer, a causa de
la siembra de semillas transgénicas.
Dijo que
debido a la alta demanda del maíz transgénico por la industria
alimentaria, actualmente los campesinos prefieren sembrar semillas que les
garanticen la compra de la cosecha, en vez de sembrar las diversas
variedades, que en muchos de los casos sólo se producen para el autoconsumo.
Bernardino
Hernández manifestó que algunos de los factores que han impactado en la preferencia
del mercado de consumo nacional por maíz genéticamente modificado, es que las
empresas que hacen las harinas para la elaboración de la tortilla y pan
prefieren semillas que brinden las características deseables de producción
como peso, blancura, volumen de rendimiento y costo.
El
investigador de la Unich , sostuvo que los experimentos se han vuelto mucho
más sofisticados de tal manera que se están introduciendo genes a alimentos
en donde gran parte de la población tiene acceso; el ejemplo es el maíz; se
han realizado experimentos con los insectos y hiervas que dañan al grano en
su proceso de desarrollo pero a través de procesos biotecnológicos, los
científicos toman una toxina para introducirla a la semilla y cuando la
mazorca crece ya modificada se defiende de la acción de los herbicidas y
malezas que pudieran dañarla.
Expresó que
ante este comportamiento del mercado, la única opción es educar a quien
consume y a quien produce, ya que quien busque variedades tradicionales
encontrará productos más sanos y por consecuencia, al existir demanda,
quienes producen encontrarán sentido a diversificar sus cosechas, ya que
también les generará utilidades.
El también
docente de la Unich agregó que la tendencia de consumo de alimentos
transgénicos, no es exclusivo de Chiapas y de México, ya que existen campos
de experimentación autorizados en países como Argentina, Estados Unidos y
China.
|
| -Elio Henríquez- |
sábado, 19 de julio de 2014
En peligro de extinción 1500 especies de maíz (México)
300 mil agricultores norteamericanos en picada contra Monsanto
Cerca de 300.000 agricultores estadounidense se unieron con el fin de demandar a Monsanto por contaminar sus campos, a las personas y a la naturaleza.
Monsanto, la
empresa de semillas manipuladas genéticamente, sigue sumando enemigos en
todo el mundo y principalmente en su país de origen EEUU.
Cerca de 300.000 agricultores
estadounidense se unieron con el fin de demandar a Monsanto por contaminar sus
campos, a las personas y a la naturaleza. Son millones de hectáreas de campo,
de medianos y pequeños agricultores, las que se han contaminado con semillas
transgénicas con la polinización.
Lo que más les preocupa al gremio
de agricultores, es que esto sucede sin que ellos lo quieran y como si fuera
poco, la empresa Monsanto les cobra y además los demanda por utilizar sus
semillas. Una práctica poco transparente que esta sucediendo en varias partes
del globo. De hecho, algunos países han cortado el problema de raíz prohibiendo
toda semilla que venga de Monsanto.
La jueza Naomki
Buchwald, del distrito sur de Nueva York, decidirá este mes si
efectivamente se concreta ante un juzgado la demanda contra esta
mega corporación. Otros 270 mil granjeros orgánicos cursaron una
demanda el año pasado, pero aun no tienen una respuesta satisfactoria.
En Estados Unidos un 90% de los
campos de cultivo tienen semillas trangénicas. Monsanto ha sido mundialmente
conocido por perseguir a los pequeños agricultores cobrándoles los
derechos de las semillas, muchas granjas han tenido que ser vendidas y
miles de granjeros han terminado en la calle, o endeudados con Monsanto a
pesar de nunca haber plantado una de sus semillas intencionalmente.
Claramente, Monsanto gana más
cobrando por las patentes de las semillas que vendiéndolas. Una gran parte de
agricultores norteamericanos han decidido unirse a "rebelión
orgánica" que pretende utópicamente que de una vez por todas la ley apoye
a los pequeños trabajadores y no a las grandes transnacionales.
“Las amenazas de Monsanto y el
abuso a los agricultores y sus familiares se detiene aquí” exclamó Jim
Gerritsen, presidente de los Productores de Semillas Orgánicas y la Asociación
de Comercio. Los agricultores se amparan en la tan mencionada "democracia
norteamericana" y exigen el derecho a elegir que tipo de comida plantar y
que alimentos dar a sus familias.
Los demandantes son miles y su
demandas son absolutamente justas, pero hay un factor que juega en su
contra: Las influencias de las transnacionales.
Si Monsanto no ha caído, es por
que en Estados Unidos y en el mundo tienen "santos en la corte", o
mejor dijo importantes influencias en los centros de poder de las naciones.
Sin ir muy lejos nos enteramos
que el ex abogado del Departamento de Agricultura de EE.UU. ha trabajado para
Montsanto, se trata de Michael Taylor, quien recientemente fue nombrado
como el comisionado adjunto de alimentos en los Estados Unidos, Food and Drug
Administration (FDA).
Hay que recordar que el FDA ha
sido la piedra en el zapato de los grupos de protección al consumidor, ya que
esta administración jamás permitió que en los Estados Unidos se etiquetaran
los productos que eran modificados genéticamene, siendo que en Europa
y en otras latitudes, cualquier alimento que sobrepase un 0,9% de
contenido transgénico debe advertirlo en una etiqueta.
Cabe señalar, que seguramente
Taylor es solo uno de los palos blancos que
esta transnacional de ingeniería genética tiene a la cabeza
de ciertas autoridades estadounidenses. (Tomado de Veo Verde)
miércoles, 2 de julio de 2014
La agricultura climáticamente inteligente contra los efectos del cambio climático
FAO manda un mensaje a los productores, para cambiar sus sistema de producción, planificar el uso de recursos y asegurar la sostenibilidad.
En el último siglo, la evolución
de la industria alimentaria ha dejado marca en nuestro planeta. Por la falta de
planeación, hoy enfrentamos las consecuencias de la tala inmoderada, la
destrucción de hábitat, la erosión de los suelos, la escasez del agua. El
efecto conjunto se ve reflejado en el calentamiento global.
Después de años de incredulidad y
escépticismo, son cada vez más evidentes los efectos del cambio climático. Quizá sea un buen momento para
considerar un cambio de profundidad implementando alternativas en distintos
sectores, comenzando con la producción de alimentos.
Hoy leo en Teorema Ambiental una mención a una reciente publicación de la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO,
por sus siglas en inglés), donde aseguran que el impacto del cambio climático
sobre los sistemas agrícolas impulsan la resiliencia y la capacidad de
adaptación de las comunidades rurales para salvaguardar la seguridad
alimentaria mundial.
En palabras de Helena Semedo,
directora general adjunta de la FAO,
Un cambio hacia la agricultura
climáticamente inteligente no sólo ayudará a los agricultores a protegerse ante
los efectos adversos del cambio climático y supone una forma de reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también puede mejorar los
rendimientos agrícolas y los ingresos familiares, haciendo a las comunidades
más fuertes y más resilientes.
En todo el mundo hemos visto los efectos de los fenómenos meteorológicos y el
aumento de temperaturas, mismos que afectan a los
cultivos, la ganadería,
la silvicultura, la acuicultura. Por esto mismo, FAO sostiene que es hora de
transformar los sistemas de producción alimentarios, que sean “climáticamente
inteligentes”, para lograr:
- Sistemas productivos más eficientes.
- Planificación efectiva y cuidadosa de uso de recursos naturales.
- Promover la reducción de la pobreza y el crecimiento económico.
Una buena propuesta que podría
ayudar a los pequeños productores a evitar perdidas de cultivo
o producciones enteros. Sin embargo, ¿qué ocurre con las grandes empresas que
seguirán destruyéndolo todo?
Esta es una razón de peso para apoyar al productor
local, quien tiene la oportunidad
de hacer bien las cosas; de darnos alimentos de calidad, cultivados con amor y
de manera consciente. Espero que pronto se implemente algún programa en este
sentido, en apoyo a todos ellos.
(De Veo Verde, 30 de junio, 2014)
Si las abejas desaparecen, así se verá el supermercado.....!!!!
La cadena de supermercados Whole Foods muestra a sus clientes todo lo que perderíamos sin abejas.
Hablamos mucho de lo mal que la pasaríamos si el uso de pesticidas y la destrucción del hábitat acabara con las poblaciones de abejas y otros polinizadores pero no hemos visto una consecuencia que sea lo suficientemente tangible.Ya que ellos ayudan a la producción del casi 75% de los cultivos que comemos sabemos que estaríamos en problemas pero ¿qué tanto? La cadena de supermercados Whole Foods decidió acercar a sus clientes a una realidad muy cercana a lo que sería la vida sin abejas a través de una campaña que llaman "Share the Buzz".
La campaña retiró de los estantes todos aquellos productos que dependen de la actividad de nuestros amigos polinizadores. La tienda se deshizo de 237 artículos por un rato, lo que equivale al 52% de los productos que generalmente ofrece.
Aunque la campaña ya había sido utilizada el año pasado, sólo se veía el efecto en las verduras, este año se extendió incluso a la sección de lácteos. Uno no creería que hasta eso podemos perder pero sin ellos no habría más leche, mantequilla, queso o yogurt.
© Huffington Post
Los pequeños letreros contienen
mensajes que dicen "con abejas" y "sin abejas" pero en
realizad abarca a otros polinizadores, por ejemplo, las moscas que se encargan
de que podamos disfrutar de una de las cosas más deliciosas del planeta, o sea,
el chocolate. Es por eso que la cadena trata de educar al consumidor para que sepa que el 70% de lo que come puede desaparecer si perdiéramos a los polinizadores de manera global. En este sentido, las granjas orgánicas proveen una fuente de alimento natural y hábitat para las abejas.
Al menos en Europa, un cuarto de las abejas están enfrentando una posible extinción, en América, la migración de la mariposa monarca, otro polinizador, se reduce de manera drástica cada año. No podemos decir que estamos fuera de peligro, llegará un punto en el que su desaparición no dará marcha atrás, ¿estamos dispuestos a perderlos?
(De Veo Verde, 30 de junio, 2014)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)